5 Hábitos que podrían estar empeorando tu ansiedad social

Si eres alguien que sufre de ansiedad social, ya debes saber que existen ciertos hábitos que la empeoran.

Aunque los hábitos no son ciertamente los causantes de la ansiedad social, a veces simplemente no ayudan a la causa. Si sufres de ansiedad social, probablemente los síntomas ya son bastantes familiares para ti, pero para refrescar a todos los demás, los síntomas físicos del trastorno de ansiedad social incluyen sudoración profusa, temblor, dificultad para respirar y mareos. El síntoma emocional más común del trastorno de ansiedad social es un miedo intenso a la crítica y la evaluación negativa en situaciones sociales.

Los investigadores aún están trabajando para determinar qué causa el trastorno de ansiedad social, aunque la mayoría de los psicólogos acuerdan en que es una combinación de genética y de historias personales. Si sufres de ansiedad social, debes saber que existen varias maneras en las que puedes manejar y controlar esta enfermedad, aunque los tratamientos más comunes incluyen una mezcla de terapias, medicación, y mecanismos específicos de afrontamiento para las situaciones y factores desencadenantes que te afectan personalmente. Si estás haciendo todas las cosas correctas, ese es un gran e importante comienzo.

Pero seamos honestos, nadie es perfecto, así que es posible que algunos de tus hábitos aparentemente inocentes estén contribuyendo a tu trastorno de ansiedad social. En esta ocasión te dejamos con esta lista de los cinco (5) hábitos más comunes que pueden estar contribuyendo a las batallas a las cuales te enfrentas con tu trastorno de ansiedad social.

1. Pasar mucho tiempo en las redes sociales

Si tienes ansiedad social, pasar mucho tiempo en las redes sociales puede ser algo increíblemente perjudicial.

Algunos estudios demostraron que las personas que pasan mucho tiempo en las redes sociales son triplemente propensas a caer en depresión, lo cual es una estadística preocupante en general; pero si además sufres de ansiedad social, definitivamente no es un buen riesgo a tomar. Las redes sociales muestran a las personas una proyección de las vidas ideales de sus amistades, pero si luchas con el perfeccionismo, esto puede acabar siendo realmente un desencadenante hacia sentimientos de inutilidad y fracaso.

Pasar demasiado tiempo en las redes sociales también puede conducir a crearte expectativas de cómo debes interactuar con tus amigos cuando los veas, o de cómo una cierta experiencia debería funcionar, lo cual puede crear mucha presión innecesaria.

2. Fumar para calmarte

Muchas personas fuman para aliviar su ansiedad, pero existen estudios que demuestran que fumar cigarros en realidad tiene una relación con el incremento de la ansiedad en personas que tienen trastornos de ansiedad.

Probablemente esto sucede a causa de los efectos que produce la nicotina en tu cuerpo cuando fumas, al igual que a causa de la manera en que fumar afecta a tus patrones respiratorios. Para muchas personas, fumar un cigarrillo puede ser algo tentador para salir de una situación estresante, pero podría ser más efectivo el simplemente tomar un poco de aire fresco o una caminata.

3. Estar despierta (o) hasta muy tarde

No dormir lo suficiente puede ser una mala idea para muchos de nosotros, pero las cosas se pueden poner especialmente mal si tienes un trastorno de ansiedad social y no estás teniendo una buena calidad de sueño. Estudios han demostrado que cuando no dormimos estamos más propensos preocuparnos. Eso es cierto: La falta de sueño puede mandar una señal a nuestro cerebro para preocuparnos más de lo que ya lo hacemos, y si además tienes ansiedad social, eso no es algo con lo que quisieras tratar.

No dormir lo suficiente también puede causar estragos en tu estado de ánimo, y si te estás sintiendo irritable, puede afectar negativamente a la manera en la que interactúas con tu pareja, tus amigas (os), y tus compañeros de trabajo; y esto nos pasa a todos de vez en cuando, pero si sufres de ansiedad social, sabes que estas pequeñas interacciones pueden convertirse en inmensas montañas, por lo cual sería mejor que cortes ese estrés de raíz básicamente asegurándote de que duermes lo suficiente.

4. No realizar actividad física

Si bien hacer ejercicio es saludable e importante por muchas razones, su vínculo positivo con la reducción de la ansiedad social no suele recibir el crédito suficiente. No debes reemplazar tu medicación o terapias por ejercicio sin consultar con tu doctor, sin embargo, es bueno que sepas que existen varios estudios que demuestran que el hacer ejercicio puede aliviar los síntomas de la ansiedad tan efectivamente como otras medicaciones tradicionales. Si padeces de ansiedad social, puede que sea dificultoso el salir y probar nuevas cosas, o ir a un espacio donde haya muchas nuevas personas (por ejemplo el gimnasio), pero por el propósito de aliviar tu ansiedad, una actividad física puede ser algo tan sencillo como tomar una caminata rápida alrededor de tu vecindario, o trotar a la tienda en lugar de ir en auto. La clave está en subir un poco tu ritmo cardiaco y mover tu cuerpo.

5. Beber alcohol para hacer frente

Similar a fumar cigarrillos, beber alcohol es tentador para controlar la ansiedad social. Sin embargo, muchos estudios demuestran que en realidad esta es una muy mala jugada, ya que el alcohol más bien puede incrementar los niveles de ansiedad. El alcohol puede afectar los niveles de serotonina en tu cerebro, haciéndote sentir más ansiosa (o) de lo que te sentías a un principio, así como también más deprimida (o).

Creo que es positivo que sepas que si luchas contra la ansiedad social y bebes alcohol para hacerle frente, no estás sola (o). En realidad, estudios muestran que el 20 por ciento de las personas que luchan contra cualquier tipo de ansiedad, beben alcohol como un mecanismo de supervivencia.

Aunque haya solidaridad en números, esto no significa que sea saludable para ti; no estoy aquí para decirte que nunca más bebas absolutamente ni una gota de alcohol (eso es algo que tú debes conversar con tu doctor o doctora), pero creo que vale la pena hacer un seguimiento de cuánto bebes en situaciones sociales, y si lo estás haciendo porque realmente quieres disfrutar de tu cerveza o de cualquiera que sea tu bebida, o si lo estás haciendo porque quieres aliviar tu ansiedad.

Así que ¡ya lo tienes! Si sufres de ansiedad social, sabes lo real que es este trastorno. Aunque la ansiedad social puede sentirse muy debilitante, por favor recuerda que tu salud mental vale la pena el cuidado y la paciencia, y siempre puedes llegar a un ser querido de confianza o un profesional médico para recibir orientación y apoyo.

Escrito por Marissa Higgins
Traducido por BoliviaMag