¿Enfermo? ¿Cansado? ¡Chakras Bloqueados!

Tenemos el poder de gozar de buena salud, sin preocuparnos por enfermar. El sólo hecho de tener conciencia de que se es energía, es un gran paso para despertar ese poder.

Cuando no estamos bien anímicamente, el cuerpo lo resiente. Somatizamos lo qué hemos sentido y, alrededor, las cosas no van mejor. Una cascada de sucesos no muy afortunados se suma al cansancio y a la depresión. El cuerpo, entonces, se vuelve un espacio fértil para la enfermedad.

¿Cómo Evitarlo?

Los chakras están ubicados a lo largo del cuerpo. El número de ellos, varía acorde a las diversas enseñanzas que llegan desde el lejano Oriente.
Aquí, optaremos por la Escuela Teosófica que señala son siete.



Como se ve en la imagen, cada chakra está directamente relacionado con una parte de órganos y sistemas, manteniendo su nivel de energía. Cada uno tiene color, cualidad y mantra.

Los chakras se bloquean por situaciones que nos afectan profundamente. Miedo y desamor, básicamente. Una distorsionada idea sobre la felicidad lleva a reprimir lo que lastima o incomoda e impele a no expresarlo ni compartirlo. Estos sentimientos no resueltos, se transforman en energía estancada contaminando los chakras hasta bloquearlos.

Surge el dolor de cabeza, por ejemplo, por la autocrítica y el juicio exacerbado. Surge la migraña ante situaciones difíciles de digerir. Los intestinos se retuercen por el desarraigo. Y así, sucesivamente.

Somos un todo conectado.

El no perdón, la ira contenida, situaciones que ahogan y reprimen, sentimientos de culpa y vergüenza, son desencadenados por situaciones donde primo el desamor o el miedo, tal vez ambos.

Un chakra bloqueado compromete la salud de los sistemas y órganos que rige.

¿Cómo curarlo?

¡Hasta la próxima!