¿Meditar? ¿Para Qué?

Al terminar la clase de yoga, la instructora pide que nos sentemos cómodamente para realizar veinticinco respiraciones conscientes. Recomienda completar la postura con un mudra, que consiste en juntar las yemas de los dedos, índice y pulgar, de cada mano. El resto quedan extendidos. Nos pide también, que evitemos todo pensamiento y sólo prestemos atención a la respiración, sintiendo y escuchando como el aire entra y sale por cada fosa nasal.

Con este simple ejercicio estamos meditando.

La Meditación consiste en mantener la presencia consciente.

¿No se ha percatado de cómo a veces nos olvidamos de respirar?

Respiramos porque necesitamos oxígeno. La oxigenación calma el cerebro, contribuyendo a equilibrar la presión arterial, eliminar el exceso de estrés y fortalece el sistema inmunológico.

La respiración consciente puede también hacernos partícipes de la distribución del oxígeno, al imaginar que lo guiamos por cada parte del cuerpo.

Los beneficios de la Meditación sobre la salud son maravillosos. Gracias a ello, forma parte de las terapias recomendadas para curar padecimientos y enfermedades.

Resulta común la creencia que la Meditación es un ritual religioso o forma parte de algún movimiento espiritual, algo que no es cierto. El estado de relajación y completa presencia que se logra con su práctica sí, favorece el camino espiritual; sin embargo, hay que diferenciar entre la Meditación Trascendental y la Meditación.

La Meditación Trascendental se concentra en la mente y la conciencia, con fines espirituales. La Meditación, lo hace en la respiración y/o el ejercicio, propiciando la relajación.

Para Meditar, sólo hace falta parar lo que se está haciendo y respirar conscientemente. Inhalar y exhalar, escuchando y sintiendo cómo entra y sale el aire por la nariz. Eso es todo. Puede hacerse con los ojos cerrados o abiertos.

La contemplación, es también una forma de meditación.

Conozco personas que pueden meditar durante horas. Otras, que lo hacen muy de vez en cuando porque terminan durmiéndose.

Al inicio, las primeras meditaciones –y dependiendo el nivel de estrés- propician que la persona se duerma. Sucede. Con la práctica, se logra meditar cada vez más y por más tiempo sin dormirse, encontrándole –incluso- significado a cada meditación.

¿Encontrar significado a cada Meditación?

Le cuento cómo. ¡Hasta la próxima!