La Revolución del Litio

El cine como medio estratégico para la protección del medio ambiente

Cineasta y productor boliviano, Julio Weiss, 34, nació en la ciudad de Cochabamba, Bolivia. Se formó como director de cine en el New York Film Academy de Los Ángeles y obtuvo una licenciatura en economía y gestión de actividades y patrimonios culturales en la Universidad Católica de Milán, Italia. Colaboró con distintas productoras realizando teasers, trailers, publicidades y promocionando guiones para el financiamiento de distintos proyectos. Fue parte de proyectos cinematográficos con productores de películas como Il Divo, una película ganadora en los premios Cannes y la película televisiva titulada Nicolas. Asimismo, realizó trabajos de animación, formó parte del equipo de comunicación de los Juegos Olímpicos invernales de Torino 2006 y relaciones públicas en el festival de Cannes y en los premios Oscar. Tras diez años de trabajo en audiovisuales, su primer documental “La Revolución del Litio”, coproducido con la productora alemana Gebreuder Beetz, fue transmitido en el canal europeo ARTE en Francia y Alemania el mes de abril del 2012. desde entonces se ha presentado en festivales especializados alrededor del mundo ganando premios y con paneles de discusión conformados por personalidades que van desde el ex director de Central Intelligence Agency (CIA) James Woolsey,  hasta el vicepresidente de General Motors y directores de facultades de innovación, economía y energía en universidades alrededor del mundo.

“La Revolución del Litio” fue escrito por Julio el año 2009 y el proceso de grabación duró dos años. El documental surge de la necesidad de construir imágenes visuales de cómo se vería el futuro para el guió que Weiss escribía en ese entonces y afirmó: “al realizar ese estudio me topé con el hecho de que el litio va a reemplazar al petróleo y me enteré que el 54% de la reserva de litio en el mundo está en Bolivia”, es así que el cineasta decide volver al país y averigua sobre los avances del litio. Con el apoyo financiero de Alemania y España y junto a Andreas Pichler, director alemán, llevó a cabo el proceso de grabación del documental. Además obtuvo ayuda de un grupo de investigadores alemanes que le brindaron información para realizar el documental. “La Revolución del Litio” se enfoca en dar a conocer el impacto que tiene la tecnología del litio en el futuro de la innovación, no solamente en Bolivia, sino en todo el mundo.

“El litio es necesario para que todas las ciudades a alimentarse de energías renovables, las que no vienen del petróleo, la eólica, la solar y muchas más. Todas estas, para poder funcionar en las ciudades, deben ser almacenadas, entonces justamente el litio sirve para almacenar este tipo de energías y distribuirlas en nuevos sistemas eléctricos en el resto del mundo,” afirmó Julio acerca del enfoque que tiene dicho documental.

La reacción que hubo en el exterior sobre el documental fue positiva ya que se tomó a Bolivia en una posición líder para opinar sobre este tema. Weiss comentó: “yo soy boliviano y co-dirigí el documental con un director alemán y me llamo Julio Weiss y mi apellido es en alemán mucha gente no se enteraba que yo era boliviano. Cuando asistí a distintos festivales se enteraban que era boliviano y había un interés muy grande por saber más de Bolivia porque esos públicos no tienen mucho acceso a información del país”. Además indicó que en los debates en los cuales estuvo presente con otros cineastas que realizaron documentales, el suyo tuvo una gran aceptación por el público que asistió y un gran interés por conocer más sobre Bolivia y el tema del litio.

“Falta comunicar la investigación que se hace, hacerla accesible para todo el mundo y el festival al que asistí en Brasil me hizo dar cuenta de esto, porque he estado en festivales internacionales donde aún no llegan bolivianos, no porque la calidad de producción es mala sino porque no hay recursos suficientes para poder pagar producciones. Nos falta una cierta técnica y autodisciplina para poder manejar fondos y demás cosas, para armar proyectos y que estos se quieran ver en redes internacionales. El nivel de calidad asegura una buena distribución en el exterior y no solo me refiero al audio o imagen que igual es importante, sino la calidad de contenido, la calidad de guionización”, comenta el cineasta.

En cuanto a la situación del cine y la producción audiovisual en Bolivia, Weiss comentó: “El cine tiene que ser tratado de forma diferente para que realmente pueda funcionar, hay que incentivar de una manera distinta pero no por esto nos tenemos que acostumbrar como artistas a pedir ayuda o limosna, lo que realmente hay que hacer es pedir apoyo porque nuestra visión tiene que ser lo suficientemente clara y bien comunicada como para que las que te quiera apoyar y quiera ir a ver al cine. Si nosotros pedimos una calidad narrativa o una calidad de contenido, esto no impulsará a la gente a ir al cine. Como sociedad boliviana debemos estar atentos y concentrarnos en una buena calidad de contenido”. Próximamente, el documental será traducido con la colaboración de la Universidad Católica Boliviana San Pablo y una vez que eso termine se lo estrenará en la red llamada Territorios Posibles, una red que abarca a 44 universidades latinoamericanas y es así que recién llegará a Latinoamerica y Bolivia.

Actualmente, Julio Weiss se dedica a realizar otros trabajos. Prepara tres documentales, el primero fue la Revolución del litio, el segundo El despertar de Thunupa y el tercero que aún no tiene título. De la misma manera, trabaja junto a la directora colombiana Marta Rodríguez, quien es conocida en el mundo del cine indígena latinoamericano. Ambos trabajan como coproductores colaborando en la parte de animación en un proyecto que habla de la guerrilla y las FARC en Colombia y trabaja con diferentes producciones que llegan a Bolivia, ya sea de Alemania, Suiza u otros lugares y junto a ellos realiza documentales acerca de temas pertinentes.